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El Hilo / No. 005 Nuve

Las cosas
que no salen
en las cuentas.

Hay cosas que cuesta mucho poner en una hoja de cálculo.

Por ejemplo, cuánto vale llegar a trabajar a un lugar que te gusta.

Que entre la luz de la mañana por las ventanas.

Que haya plantas.

Que el café esté rico.

Que alguien se ría tan fuerte que los demás terminen riéndose sin saber siquiera qué pasó.

O que puedas decir que hoy necesitas salir temprano porque tienes algo importante que resolver, sin sentir que estás pidiendo un favor extraordinario.

Son cosas pequeñas.

Tan pequeñas que rara vez aparecen cuando hablamos de lo que necesita una empresa para funcionar.

Y, sin embargo, para nosotros son enormes.

Pasamos demasiada vida trabajando como para que el trabajo sea solamente producir.

01 / La vida también sucede trabajando

A veces hablamos del trabajo como si fuera algo que sucede entre una hora de entrada y una hora de salida.

Como si pudiéramos separar perfectamente las horas que dedicamos a trabajar de las horas que dedicamos a vivir.

Pero no podemos.

La vida también sucede mientras trabajamos.

Sucede cuando alguien nos cuenta algo importante mientras preparamos café. Cuando ponemos música. Cuando tenemos un día difícil. Cuando aprendemos algo nuevo.

Y también cuando estamos cansados, preocupados o simplemente no tenemos ganas.

Por eso creemos que el bienestar laboral no debería ser un beneficio extraordinario.

Debería formar parte de la manera en la que entendemos el trabajo.

Espacio de trabajo de Nuve en México, con luz natural y un ambiente de trabajo pensado para el bienestar del equipo
Nuestro taller / Cholula, Puebla Nuve · México
Nuestro espacio

Nos gusta que el lugar donde hacemos cosas bonitas también sea un lugar bonito para estar.

02 / El ambiente de trabajo también importa

En Nuve dedicamos mucho tiempo a pensar cómo queremos que se vea una pieza.

Su forma. Su tamaño. Su acabado. El color de los hilos.

Nos importa cómo se siente cuando alguien la recibe.

Nos importa que sea bonita.

Pero hay algo que nos parece igual de importante: cómo se siente hacerla.

Porque detrás de cada pieza hay personas que pasan horas trabajando con sus manos.

Y nos gusta pensar que el cuidado que ponemos en nuestra joyería bordada a mano también debería existir en el lugar donde la hacemos.

En la luz. En los espacios. En la manera de hablarnos. En el respeto por el tiempo de los demás.

No siempre lo logramos.

Y tampoco queremos fingir que tenemos una empresa perfecta.

Pero sí queremos construir una en la que nos guste estar.

Cuidar lo que hacemos también debería significar cuidar a quienes lo hacen.

03 / Cultura organizacional

Cuando se habla de cultura organizacional, muchas veces pensamos en valores escritos sobre una pared.

En frases bonitas. En presentaciones. En palabras que todas las empresas quieren utilizar.

Pero nosotros creemos que la cultura de una empresa se construye de una manera mucho menos espectacular.

Se construye en cómo recibimos a alguien nuevo.

En cómo resolvemos un problema.

En cómo celebramos algo que salió bien.

En cómo nos tratamos cuando algo sale mal.

En si una persona puede atender un asunto personal sin sentir que está poniendo en riesgo su lugar.

Y en todas esas decisiones pequeñas que, repetidas durante años, terminan definiendo cómo se siente trabajar en un lugar.

Una empresa también se construye puntada por puntada.

04 / Lo que no podemos medir

No sabemos exactamente cuánto aumenta la productividad tener plantas en el taller.

Ni cuánto dinero genera una conversación que termina en carcajadas.

Tampoco tenemos una fórmula para calcular el valor de trabajar con personas que se sienten escuchadas.

Y quizá algunas de esas cosas sí podrían medirse.

Pero nos gusta pensar que no todas nuestras decisiones tienen que justificarse exclusivamente por su rendimiento económico.

A veces podemos hacer algo simplemente porque mejora la vida de alguien.

Porque es más amable.

Porque se siente bien.

Porque es la clase de lugar en el que nos gustaría trabajar.

Y eso también debería importar.

05 / El verdadero lujo

Hay algo curioso en dedicarnos a hacer objetos que las personas compran porque les parecen especiales.

Hablamos mucho del valor de los materiales.

De la plata. De las horas de trabajo. De los procesos artesanales.

Y todo eso importa.

Pero cada vez pensamos más que existe otro lujo del que se habla muy poco.

El lujo de trabajar sin sentir que cada minuto tiene que ser exprimido.

El de tener tiempo para hacer las cosas bien.

El de disfrutar a las personas con las que compartes los días.

El de poder atender tu vida cuando tu vida te necesita.

No porque el trabajo no importe.

Sino precisamente porque importa muchísimo.

Hay muchas maneras de hacer que una empresa funcione.

Nosotros también queremos que sea un buen lugar para vivir.

06 / Hacer despacio

En nuestro manifiesto hablamos de hacer las cosas despacio.

De dedicar tiempo, atención y cuidado a lo que vale la pena.

Originalmente lo escribimos pensando en nuestras piezas.

En la decisión de seguir haciendo joyería artesanal mexicana con nuestras manos, incluso cuando existen maneras más rápidas de producir.

Pero cada vez nos damos más cuenta de que también describe la empresa que queremos construir.

Porque hacer despacio no significa solamente trabajar a otro ritmo.

También significa detenernos a pensar cómo estamos haciendo las cosas.

Y a quiénes afectan nuestras decisiones.

Quizá nunca sepamos exactamente cuánto nos hace ganar trabajar de esta manera.

Pero tenemos clarísimo cuánto perderíamos si dejáramos de hacerlo.
Hecho despacio. También por dentro.